VALLADOLID CARRETERO

VALLADOLID CARRETERO

Exposición Antológica en Móstoles

Hasta el 4 de noviembre pudimos disfrutar con la exposición antológica de la obra de Valladolid Carretero en el Museo de la Ciudad de Móstoles. Una cuidada selección de cuadros de distintas épocas. Diversidad compositiva y diversidad de planteamientos estéticos para composiciones elaboradas con técnicas al óleo, en su mayoría, junto con algunas acrílicas y mixtas.

La mejor presentación de las obras que se expusieron en Móstoles la encontramos el mismo día de la inauguración en las palabras del director del museo, D. Antonio García Alba, que concluyó su presentación en un resumen incontestable, definiendo la muestra como “Pasión en las paredes”.

Entre el cuadro de la Cola del Agua, en la zona de Caño Roto (Carabanchel) y el titulado Verano, hay una gran diferencia cronológica y también de planteamiento compositivo y técnico.

La Cola del Agua de Caño Roto, pintado al natural, in situ, muestra una figuración desdibujada que se aproxima a un Neoimpresionismo de gran contraste lumínico, con texturas de paleta contenida y estudiada. La tonalidad, exclusivamente en azules, denota una expresiva intelectualidad de exquisita impronta. Trabajar en colores fríos requiere un estudio de luces y sombras de extremo cuidado, una pincelada al milímetro que atrape contornos de formas insinuadas. Es una pintura fresca y viva de un pintor que no tendría más de diecisiete años y que estaba casi recién llegado del mundo rural y sin muchos registros artísticos aún. Es, también, una pintura social que denuncia la falta de infraestructuras y la pobreza de una zona deprimida de Madrid. Es una pintura sensitiva. La tonalidad pastel atrapa a la perfección el sentimiento de sinsabor y de tristeza de esas jóvenes personas que esperan pacientemente para resolver una necesidad primaria.

En el cuadro Verano, que cerraba la Muestra, todo lo expresado con anterioridad se aleja irremisiblemente. Estamos ante una composición de corte abstracto, delimitada por planos geométricos que, distribuyendo la composición de forma horizontal, de repente, se transforma en disposición vertical.

Con los colores el artista nos muestra el total dominio de la calidez de los rojos en su más expresiva tonalidad. Refleja la calima asfixiante del calor extremo del verano.

Valladolid Carretero nos cautivó una vez más con sus formas que nos llevan a la vitalidad expectante de objetos que lucen para ser identificados, que gozan de vida propia; paisajes con veladuras de atmósfera mágica y figuras humanas que destacan por la fuerza de la forma, por la forma de la fuerza. Líneas de cuerpos con trazos sinuosos que bailan en el lienzo.

Porque Francisco Valladolid implica al espectador en el cuadro. Es un creador en incesante búsqueda, que domina su verdad y que, con la sinceridad que le define, logra comunicar fijando sentimientos y alejando la indiferencia.

Victoria Gasané

Su trabajo podrá disfrutarse en el espacio Mercado desde el 20 de noviembre, en Getafe, y permanentemente en nuestra página siguiendo este enlace: web

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